6 pensamientos negativos que dañan tu dieta

Nuestra forma de enfocar los pensamientos respecto a nuestra nutrición será esencial para lograr perder peso y sostenerlo. Debemos perseverar y ser siendo conscientes de que podemos conseguirlo
Uno de los factores clave para conseguir un peso estable es adoptar una buena nutrición. Los nutrientes que aportan ciertos comestibles son esenciales para respaldar la función del metabolismo y de los órganos responsables de regular el peso. No obstante, más que decidir alimentarse sano y hacer otros sacrificios físicos para adelgazar, es principal mudar la mentalidad con que se acepta este reto puesto que, a veces, los malos pensamientos son los que impiden tener buenos resultados.

6 pensamientos negativos que dañan tu dieta

Si bien la mayoría del tiempo lo ignoramos, las cosas que afirmamos y pensamos son el enfoque cara las formas de combatir por sostener una estupenda condición física y mental.
Por tal razón, primeramente hay que mudar de actitud y combatir contra toda energía negativa que se atraviese en el camino. A fin de que las ideas perjudiciales dejen de arruinar tu dieta, ahora deseamos descubrir las seis más frecuentes y perjudiciales. ¡Evítalas!

1. “Yo jamás voy a tener una figura delgada”

Si bien no se trata de llegar a la extrema delgadez, la mayor parte de personas que luchan contra el sobrepeso se motivan con la idea de tener un cuerpo más delgado y moldeado. No obstante, tratándose de un proceso tan bastante difícil, ciertas comienzan a meditar que es imposible y que sus sacrificios siempre y en toda circunstancia van a ser en balde. Meditar que nunca se va a llegar al objetivo crea un entorno hostil que, después, puede conducir a la depresión y a la debilidad física. El sistema inmunológico se ve comprometido por el exceso de agobio y la activación del mecanismo de lucha.
2. “Como no comí bien, puedo cenar de más”

¡Gran fallo! La hora de la cena es el peor instante para comer en demasía o bien ingerir comestibles de bastante difícil digestión. Hacer esto no solo es una forma de arruinar la dieta, sino más bien asimismo una causa del metabolismo lento y inconvenientes de sueño. Es esencial organizar bien los horarios para tener tiempo preciso de ingerir las porciones convenientes en los instantes del día precisos. La clave es simple: Desayuno grande. Almuerzo mediano. Cena pequeña.

3. “Es mi genética, no puedo hacer nada”

Desgraciadamente, los factores genéticos tienen mucho que ver con las contrariedades para perder peso. No obstante, esto no desea decir que no se pueda hacer nada a este respecto o bien que solo quede resignarse. Tener tendencia al sobrepeso y la obesidad ha de ser un motivo idóneo para hacer ejercicio diario y adoptar otros buenos hábitos. El ejercicio físico es de las mejores medicinas contra el metabolismo lento y trastornos como el colesterol y la presión arterial alta.

4. “Me saltaré esta comida para reducir calorías”

Uno de los peores fallos que cometen las personas que desean adelgazar es saltarse alguna de sus comidas primordiales. La idea es que evitándolas se pueden consumir menos calorías mas, realmente, esto acaba siendo equivocado. Cuando no se consumen las calorías de las comidas primordiales, el metabolismo se ralentiza y, como contestación, reduce su gasto energético.Esto desea decir que, en vez de asistir a adelgazar, con el tiempo influirá en el incremento de peso. 

5. “Mis sacrificios no merecen la pena por el hecho de que no veo los cambios” Ni el ejercicio intenso ni la mejor de los regímenes dejan ver resultados inmediatos. Los efectos de estos son en un largo plazo y dependen mucho de la perseverancia con que se practiquen. Es un fallo meditar que todos esos kilogramos que se ganaron a lo largo de meses o bien años se marchan a quitar de un día para otro.  Es un proceso aburrido y largo que, al final, va a hacer sentir mucha satisfacción. Hay que tener en consideración que para perder cuando menos una libra de peso a la semana, el déficit de calorías ha de ser de tres quinientos semanales, esto es, quinientos al día.

6. “Ya he perdido unos kilogramos, no pasa nada si me desatiendo por hoy”

En la lucha por conseguir un peso saludable hay tantas tentaciones que semejan imposible de resistir. Muchas piensan que por el hecho de haber perdido ciertos kilogramos se pueden premiar comiendo de más en alguna ocasión. ¿De verdad valdrá la pena caer en tentaciones? Desatenderse un día puede transformarse en el primero de los pasos para el descalabro de la dieta. La ansiedad que brota tras comer comestibles ricos en grasas y azúcares puede acarrear a caer nuevamente en la mala nutrición.

¿Identificada con alguno de estos? Si es de este modo, ahí llevas la razón de por qué razón tu dieta no da resultado. Cambia la manera de meditar y busca opciones alternativas que den verdaderas soluciones.

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