9 consejos para bajar de peso sin sacrificio
La dieta mediterránea demanda que dediquemos un tanto más de tiempo a realizar nuestros platos mas, al eludir los productos procesados, vamos a ver ya antes los resultados en nuestro peso
La dieta mediterránea se considera como una de las más saludables, ahí donde se incluye no solo una alimentación sana y terapéutica, sino además de esto se incluye un modo de vida que nos deja vivir más años en mejores condiciones. El día de hoy aprovechamos para darte diez pautas a fin de que lo logres, sin sacrificio. Claves para bajar de peso basadas en la dieta mediterránea

10 consejos para bajar de peso sin sacrificio
¿Por qué razón se supone que es tan saludable la dieta mediterránea?

Muchos son los estudios que nos dan credibilidad sus beneficios y su ayuda para prevenir enfermedades cardiovasculares, por poner un ejemplo, dimensiones que se fundamentan sobre todo en esos comestibles tan sanos, que forman por su parte nuestra pirámide ideal de alimentación. Aceite de oliva, frutas y verduras frescas, fibra, pescados, mariscos, semillas, antioxidantes, vitamina C… y de qué forma no, una forma de vida donde se valora la vida activa, los paseos al sol y esas relaciones sociales basadas en emociones positivas.

Comer bien, sin presencia de dulces o bien comestibles industriales, llevar una vida activa y gozar de esa cocina casera con comestibles frescos y en las cantidades justas, envuelven ese fácil secreto que todos deberíamos amoldar a nuestros platos y a nuestra casa. ¿Tomamos nota? ¡Adelante!

1. La relevancia de los cereales y el pan integral ¿Se puede comer pan si estoy a dieta? Desde entonces, mas eso sí, mejor que sean integrales, de grano entero y con semillas. Evita ante todo el pan de molde, dispone de excesivas harinas refinadas y muchas grasas. Lo idóneo es el pan de fibra, pan de avena o bien de centeno. Cuida de nuestro tracto intestinal, se asimilan mejor, nos aporta vitaminas y minerales y es tan sano que tu cuerpo lo va a dar las gracias. Además de esto si nos tomamos por servirnos de un ejemplo en el desayuno una rebanada de pan con aceite de oliva, vas a ver como no hay nada mejor con lo que comenzar el día.

2. El aceite de oliva como grasa primordial en nuestra dieta Te hemos acabado de charlar de él.  El aceite de oliva es la base de la dieta mediterránea. Un tesoro natural rico en vitamina liposoluble de tipo E y ácidos grasos monoinsaturados, idóneo para cuidar a tu corazón, reducir el colesterol y resguardarte de todo género de infartos. Una clave para cualquier plato y un tesoro gastronómico con muchos siglos de tradición.

3. Frutas ricas en antioxidantes

Jugo de naranja, jugo de limón, las ricas manzanas, los pomelos, las granadas, melones, uvas, sandías… elementos con los que comenzar tus desayunos, con los que sofreír por poner un ejemplo tus ensaladas, el límite gastronómico está en tu imaginación. Son sanas, nos aportan defensas, nos depuran y nos asisten a bajar de peso toda vez que las incluyamos a diario en nuestra mesa. Recuerda que la dieta mediterránea -como otras- nos señala que son cinco las piezas de fruta que debemos comer al día.

4. La relevancia de los vegetales abudantemente y frescos Champiñones, tomates, pimientos, berenjenas, cebollas, espinacas, calabacines…son sabrosos y idóneos para cocinar fáciles platos donde no falte el aceite de oliva.

En la dieta mediterránea se preparan sabrosas ensaladas donde no faltan tampoco las aceitunas y los frutos secos. Sabes que es más saludable que los vegetales – en lo posible – se consuman crudos. Los pimientos, las espinacas, los tomates, las cebollas…. consumidas en su forma cruda nos aporta más enzimas digestibles, las que resguardan nuestro estómago y nuestros intestinos. Juega con los colores y los sabores y no vaciles jamás prepararte una ensalada en tu almuerzo. De noche ya no es tan aconsejable por el hecho de que asimilamos peor algunos componentes como pueden ser las lechugas o bien las espinacas.

5. Los frutos secos

Nueces, almendras, pistachos… son sanos, nos aportan magnesio, calcio y fósforo. Son un buen complemento para nuestros desayunos y nuestras ensaladas, por servirnos de un ejemplo. Un factor básico de la dieta mediterránea.

6. Siempre y en toda circunstancia comestibles de temporada, eludiendo el alimento precocinada y también industrial Los jugos que sean siempre y en todo momento naturales, jamás de súper. La dieta mediterránea demanda que dediquemos un tanto más de tiempo a nuestra cocina, gozando de su preparación y eludiendo ante todo esos productos ya procesados del súper. Arroces, verdura hervida, pescados fresco, jugos naturales… y todo con las frutas y verduras que sean propias de la época.

7. Lácteos fermentados

Ya sabemos que los lácteos no son siempre y en todo momento muy saludables. Mas los que ya están fermentados, como es el caso del kéfir, de yogures o bien múltiples géneros de queso, son muy ventajosos.Nos aportan microorganismos vivos muy precisos para sostener un conveniente equilibrio en nuestra microflora intestinal.

8. Carnes con proteínas mas magras

La carne la tomaríamos un par de veces por semana y preferiblemente pollo o bien pavo. Se consideran puesto que carnes más magras, carnes blancas y no rojas. nueve. El pescado azul Sardinas, caballas, atunes, salmón… por lo menos un par de veces a la semana. Sus grasas son muy ventajosas, ricas en omega seis. Con lo que no desatiendas el pescado azul en tu dieta mediterránea.

9. Una vida activa

Paseos por la mañana, salir a caminar para gozar del aire libre y la naturaleza. Un tanto de ejercicio al atardecer saliendo a correr con alguna amiga, tomar rebosante agua, gozar del sol, de tus relaciones sociales… etc, va a hacer que tu vida tenga mejor calidad y que ello se vea en tu salud. Si prosigues estas pautas alimentarias donde se limitan los dulces, las grasas y el alimento industrial, poquito a poco lo apreciarás en tu peso.

Recuerda que otra de las claves de la dieta mediterránea en no comer en grandes cantidades. Llena tus platos con la cantidad justa y tampoco descartes tomarte un vaso de vino al día… Es saludable asimismo para tu corazón. “

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