Acelera tu metabolismo para perder peso con estos 6 consejos

El ejercicio físico es de las mejores formas de acelerar el metabolismo y quemar grasa sin dificultad.

Es suficiente con practicar treinta minutos al día para que nuestro organismo reaccione

El metabolismo es un proceso químico a través de el que el cuerpo trasforma en energías los alimentos y bebidas que se ingieren diariamente.

Gracias a este, cada uno de ellos de los órganos trabaja en perfecto estado y cumple diferentes tareas a lo largo del día en beneficio de la salud.

Si bien a través de el ejercicio físico su ritmo es mayor y más efectivo, en estado de reposo continúa funcionando para una adecuada circulación de la sangre y la respiración.

Por su parte, este está determinado por factores como la edad, el sexo o el tamaño del cuerpo, entre otros muchos.

Se dice que una persona tiene el metabolismo lento cuando en estado de reposo tiene un gasto calórico mínimo a lo que se considera normal.

Teniendo en cuenta que esto implica un alto peligro de sobrepeso y obesidad, merece la pena poner en práctica algunos consejos para acelerarlo.

uno. Dividir las comidas en múltiples porciones

Todos sabemos que en el día deben existir 3 comidas principales que se deben respetar.

Además de esto, es conveniente dividirlas en 5 o bien 6 porciones al día para asegurar que el metabolismo trabaje a buen ritmo.

Aunque parezca contradictorio, cuando en la jornada no se le aportan suficientes calorías al cuerpo, este reacciona ahorrando energía y reduciendo su temperatura.

La clave para hacerlo ventajoso es elegir comestibles ricos en vitaminas, minerales y fibra, y ligeros en calorías.

Estos causan sensación de saciedad y frenan esa ansiedad de comer harinas, azúcares y todos esas opciones que a nivel nutricional aportan muy poco.  

dos. Acrecentar el consumo de proteínas

Aunque no se trata de basar todas y cada una de las comidas en proteínas, sí es recomendable acrecentar un poco su porción para prosperar el rendimiento físico y también incrementar el gasto calorífico.

Su integración en la dieta diaria contribuye a ganar masa muscular y favorece la quema de grasas para un cuerpo más delgado.

Eso sí, se deben seleccionar aquellas de alta calidad que respondan a las necesidades del organismos.

Algunas de ellas las podemos obtener de:

Huevos. Pescado. Carnes magras. Espinacas.

tres. Respetar las horas de sueño

Las personas que tienen una mala calidad de sueño tienen más peligros de acrecentar de peso en comparación de aquellas que logran dormir bien.

Esto es debido a que el metabolismo se ralentiza al haber una alteración con hormonas como la grelina y la leptina.

La grelina es la responsable de causar sensación de hambre, mientras que la leptina es la que genera sensación de saciedad.

Como consecuencia, al no conciliar de forma adecuada el sueño, es muy probable que haya más sensación de apetito, tanto en la noche como durante el resto de la jornada.

cuatro. Aumentar el consumo de agua

Muchos aún no son conscientes de qué beneficioso es ingerir una buena cantidad de agua al día.

Este líquido tan esencial para la vida mantiene el cuerpo hidratado y apoya los procesos de desintoxicación para quitar los desechos.

Un cuerpo deshidratado tiene muchas dificultades para emplear la energía y, por lo tanto, hay mayor acumulación de grasa.

Una gran idea para potenciar sus efectos es agregarle zumo de limón o una cucharada de vinagre de manzana.

 cinco. Hacer ejercicio

Para muchos el ejercicio físico no es amena, mas debemos tener claro que es la mejor forma de apresurar el metabolismo.

Una combinación de ejercicios cardiovasculares con entrenamiento de alta intensidad quema la grasa almacenada y favorece la formación de masa muscular.

Se le deben dedicar como mínimo treinta minutos al día, todos los días.

En caso de ser sedentarios no se debe iniciar con una rutina de alto impacto por el hecho de que podría ser perjudicial.

Lo mejor es hacerlo de forma gradual hasta el momento en que el organismo se acostumbre.

seis. Incrementar el consumo de fibra

La fibra es uno de los nutrientes esenciales que no deben faltar en la dieta diaria.

Cumple funciones tan importantes como apoyar la digestión, facilitar la eliminación del colesterol y ocasionar sensación de saciedad por más tiempo.

Gracias a todo esto es un apoyo para acrecentar el metabolismo y bajar de peso de forma estable.

Algunas fuentes de fibra son: Avena. Arroz integral. Vegetales de hojas verdes. Manzana. Piña. Melón. Papaya. Semillas de chía. Semillas de linaza. Frutos secos.

Para finalizar, cabe rememorar que todos estos consejos se deben adoptar como hábitos vitales a fin de que sean efectivos. T

eniéndolos en cuenta día a día no solo se logrará perder varios kilogramos, sino se le van a dar otros fantásticos beneficios a la salud.

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