Causas más comunes que nos hacen recuperar el peso perdido cuando menos lo esperamos.

¿Te ha pasado alguna vez? Llevamos 3 meses con una estricta dieta, estamos preparándonos para el verano o bien puede aun que, sencillamente, deseemos prosperar nuestra figura perdiendo esos kilogramos de más. ¡Y lo logramos! Por fin conseguimos estar en nuestro peso ideal. No obstante, tras unas semanas… Ahí vuelve a estar la grasa.

 

¿Por qué razón es tan usual que nos pase esto? ¿Hay algo que hemos hecho mal? Es realmente posible que de esta forma sea, por eso deseemos explicarte en el artículo cuáles son las causas más habituales que nos hacen recobrar el peso perdido por lo menos lo aguardamos.
1. Saltarse comidas

Te vamos a poner un fácil ejemplo a fin de que lo comprendas inmediatamente. Imagina que una amiga tuya desea perder peso de manera rápida de cara al verano. Para esto, se pone su régimen, que no es otro que saltarse las cenas, desayunar lo mínimo y, en las horas centrales, picar todo lo que le parezca, para al final, llegar a casa y no comer nada. Esto supone que, al día, pasa entre diez y doce horas sin comer, lo que hace que su organismo entre en “estado de alerta” y busque reservas energéticas, sea cuales sean. Sin embargo, en el instante en que se vuelva a la normalidad, ocurrirá todo lo opuesto. Recobrará la reserva energética de ya antes con gran velocidad para cubrir esa falta inopinada y para prevenir nuevas situaciones que nuestro cuerpo codifica como de alarma. O sea, lo que ha hecho nuestra supuesta amiga no es nada saludable. No podemos parar de comer sin más ni más de la noche a la mañana, ni limitarnos a hacer 2 comidas al día. Esto se procesa como una amenaza y, en consecuencia, nuestro cerebro reacciona.
2. El riesgo de los regímenes de bajo valor calorífico

En un caso así tenemos el tradicional ejemplo de esas dietas muy restrictivas donde, pese a respetar las cinco comidas al día, se hacen a través de un desequilibrio dietético y nutricional peligrosísimo para nuestro organismo. Se trata sobre todo de esos regímenes donde se busca consumir menos de  mil doscientos Kcal/día, en los que se aconseja consumir prácticamente solamente hidratos de carbono, o bien un género de proteínas. Es algo peligrosísimo para nuestra salud. Generalmente estas dietas se hacen a lo largo de poco tiempo, unas 2 o bien 3 semanas, y es común que, al dejarlas tras haber alcanzado nuestro peso buscado, los kilogramos perdidos aparezcan, como por arte de magia, en el instante en que volvemos a ingerir algún género de caloría, por muy pequeña que sea. Toma nota de por qué ocurre esto: Esta clase de dietas restrictivas lo que hacen es bajar nuestro nivel de glucógeno, de forma que nuestro organismo tiende a buscar este elemento en algún sitio.

¿Y sabes dónde lo hace?  En nuestros músculos, en nuestros cartílagos… Es en estas partes donde puede conseguir cierta energía y, para hacerlo, libera un sinnúmero de agua así como minerales y substancias tóxicas derivadas de su metabolismo como, por poner un ejemplo, la urea y el ácido úrico. Cuando la presunta “dieta milagro” concluye, hemos perdido kilogramos por haber consumido el glucógeno guardado en el hígado, por haber recurrido a los músculos y tendones en pos de energía y por haber perdido agua y minerales esenciales para nuestro cuerpo. Este déficit hace que, en el momento en que volvamos a nuestra dieta normal, los tejidos procuren “rehidratarse” nuevamente y de manera rápida, almacenándose para esto las grasas y las calorías. Por eso los kilogramos vuelvan al poco tiempo.

3.La necesidad de agregar hábitos sanos a nuestra dieta
Si te ha ido bien una dieta, ¿por qué razón dejarla? En muchas ocasiones tendemos a engordar por el hecho de que sostenemos unos hábitos alimentarios no solo incorrectos, sino más bien asimismo poco saludables. Bien sabes que la ingesta de grasas, de dulces o bien de comidas prefabricadas deriva siempre y en todo momento en un colesterol elevado, en hipertensión y en enfermedades peligrosísimas para nuestro corazón. Así, lo más indicado es que, para no recobrar el peso perdido, incorporemos esa dieta que nos ha ido bien a nuestro día tras día, y esto no quita que en algún instante puedas darte el capricho de comer un dulce o bien una tarta, si sabes que saliendo a caminar entonces puedes rebajar ese índice calorífico. En general, en el momento de perder peso, siempre y en todo momento es muy conveniente asistir a un dietista.

A veces, puede acontecer que ciertos comestibles nos sienten mal, o bien que determinadas combinaciones no sean buenas para nosotros. Lo primero es, indudablemente, saber oír y comprender nuestro cuerpo y, en el instante demos con algo que nos va bien, que cuida de nuestra salud y que nos hace perder kilogramos, lo integremos por siempre en nuestro día tras día. cuatro. Cambios de rutina Ocurre muy frecuentemente. Una de las causas más usuales en el momento de recobrar el peso perdido es mudar de hábitos, o bien que ocurra algo en nuestra vida que haga que guardemos kilogramos nuevamente. ¿Deseas ciertos ejemplos? Seguro que alguno de estos aspectos no te son indiferentes. Terminas de perder unos kilogramos mas en el trabajo te cambian el horario, con lo que, tus hábitos vitales asimismo cambian y, al poco, vuelves a engordar. Tener inconvenientes con tu pareja. Comenzar a tener más ansiedad por los inconvenientes en casa, en el trabajo… Has perdido peso de cara al verano mas, a veces, la época de verano hace que nos relajemos, que salgamos más a bares, a fiestas… Y, en consecuencia, volvemos a recobrar el peso perdido.

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