La alimentación y el cáncer

El cáncer es una enfermedad celular que consiste, básicamente, en el proceso descontrolado de la división celular de nuestro cuerpo y en la capacidad para invadir las estructuras vecinas, dando lugar a nuevas colonias tumorales o metástasis.

 

Esta enfermedad está presente en todas las especies animales, indistintamente de su raza o edad, y suele estar relacionada, en sus diferentes tipos, con el sexo, raza, edad, predisposición genética, la exposición de productos cancerígenos, y en casos puntuales, a algunos virus.

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La alimentación y el cáncer

El ideal que se puede prevenir esta enfermedad mediante nuestra dieta, no es algo nuevo, ya que hace más de 100 años que numerosos científicos propusieron que diferentes hábitos alimenticios podían ser causantes de algunos de los cánceres.

Hoy en día, algunos de los científicos afirman que la dieta, junto a otros factores externos (como el tabaco y las exposiciones a sustancias cancerígenas), son los factores más importantes relacionados con la enfermedad.

Aunque ninguna dieta tampoco puede garantizarnos que nos libremos de esa terrible enfermedad, ya que otros factores pueden ser también los causantes, sí puede ayudarnos a reducir el riesgo.

La naturaleza nos ofrece un gran abanico de alimentos que pueden actuar como protectores frente al cáncer.

Vamos a ver si os parece unos pequeños apuntes de lo que puede ser una dieta, de un modo orientativo, para poder prevenir el cáncer.

Es importante tener una dieta rica en verduras, frutas, legumbres y cereales integrales, ya que por ejemplo las frutas y verduras, nos aportan fibra y vitaminas, minerales y otras sustancias bioactivas que pueden ayudarnos a prevenir diferentes tipos de cáncer, y los cereales integrales y legumbres nos aportan carotenoides y vitamina C y E, que también pueden ayudarnos a prevenirlo.

 

Hay muchos alimentos que de un modo específico pueden sernos útiles a la hora de prevenir el cáncer, pero como son tantos y tan variados, os dejo sólo una pincelada de algunos de ellos.

El tomate, contiene licopeno que ayuda a reducir la incidencia de patologías cancerígenas, además, junto a la tomatina, tienen una alta capacidad antioxidante que evita que algunos de los procesos de degeneración de las células deriven a un cáncer.

 

El aceite de oliva virgen extra, reduce de un modo drástico los niveles de determinados oncogenes gracias a algunos compuestos polifenólicos.

El té verde, gracias también a los polifenoles, se le atribuyen propiedades anticancerígenas y antioxidantes.

El trigo, gracias a la fibra del pan y los cereales integrales, acelera el tránsito intestinal arrastrando a su vez sustancias cancerígenas que pueden estar localizadas en el conducto digestivo, impidiendo que sean absorbidas.

La granada, es rica en antioxidantes, ácido cítrico, ácido málico, flavonoides y taninos, por lo que ayuda a proteger a nuestro organismo de infecciones e inflamaciones, entre otros.

El brócoli, contiene sulforafano, que es un agente químico protector contra el cáncer, además los isotiocianatos pueden ayudarnos a frenar el proceso de proliferación de las células en sus etapas más iniciales.

 

La cúrcuma, es uno de los antiinflamatorios naturales más potentes, además de tener propiedades antitrombótivas, hipocolesterolemiantes, antioxidantes, antimicrobianas y anticancerosas. Ayuda a inhibir el crecimiento de un gran nombre de tumores, pero como preventivo, es una gran aliada, ya que favorece la eliminación de sustancias cancerosas y además ayuda a que nuestro cuerpo produzca dichas sustancias como el glutatión.

El aloe vera, su jugo puro en concreto, ayuda a prevenir y ataca la fase incipiente de la enfermedad. Además ayuda en los tratamientos de quimioterapia y su contenido en germanio, ayuda a nuestro sistema inmunológico.

Siguiendo con las pautas para prevenir el cáncer, es importante evitar el sobrepeso y la obesidad, ya que existen tumores relacionados con la obesidad (como el de cuello de útero, mama y riñón).

Tener una actividad física moderada de forma continua puede ayudar a prevenir el cáncer de colon, por ejemplo, y además nos ayuda a evitar el sobrepeso y la obesidad que os acabo de comentar. No es necesario que nos machaquemos en el gimnasio, con realizar largos paseos de un modo ligero, es suficiente.

 

También es importante evitar el consumo de alcohol, ya que este aumenta el riesgo a sufrir cáncer de cavidad oral, faringe, laringe, esófago e hígado. No estoy diciendo que no consumáis nada de alcohol, ya que estudios científicos han demostrado que existen beneficios cuando consumimos pequeñas cantidades de bebidas alcohólicas, como el vino, para prevenir algunas enfermedades cardiovasculares. (Su consumo recomendado es de una o dos copas al día).

 

Las dietas con alto contenido en carnes rojas o basadas en productos elaborados a partir de dichas carnes también suponen un riesgo de sufrir cáncer colo-rectal, riñones, próstata o mama. Así  que lo ideal es limitar nuestro consumo de carne roja (no superar el 10% de las calorías necesarias diarias).

 

Como también debemos limitar el consumo de grasa de origen animal, ya que estos alimentos incrementan la probabilidad de sufrir cáncer de mama, colo-rectal, próstata o pulmón, además de no olvidarnos, que dichas dietas ricas en grasas de origen animal, incrementan el riesgo de sufrir obesidad.

Los alimentos conservados en sal o alimentos mal conservados, pueden potenciar también la posibilidad de padecer un cáncer de estómago. Así que debemos evitar tomar alimentos con una cantidad excesiva de sal o que contengan muchos conservantes. No estoy diciendo que no los toméis, ya que consumidos de un modo ocasional, no suponen ningún riesgo.

Y debemos también evitar ingerir alimentos muy quemados, barbacoas o alimentos muy fritos, ya que éstos también aumentan las probabilidades de padecer cáncer de estómago y colo-rectal.

En resumen, seguir unas pautas de una dieta equilibrada con abundantes frutas y verduras, reduciendo la carne roja y las grasas de origen animal, evitando la sal y los alimentos curados o ahumados, y bebiendo poquito alcohol, estaréis reduciendo en más de un 30% la posibilidad de padecer algún tipo de cáncer.

Como os he dicho, tener una vida sana no nos asegura que no podamos sufrir esta enfermedad, pero al menos, pongámoselo un poco difícil.

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