La dieta de la fe: “Comer de todo y esperar un milagro”

La mayoría de mujeres que visitan este blog ha hecho alguna vez esta dieta. O más de una vez.

A continuación te dejo unas estampas con las que te encuentras muchas veces a lo largo de tu vida o conoces a alguien que las padezca:

Aprovechando la semana santa: Me voy a comer una torrija, total, en la dieta pone que hay que comer de todo.

En el cumple del niño: pobrecillo,  es una vez al año, no pasa nada que me coma medio kilo de tarta…. si hay que comer de todo.

La vecina trae la sobra de su cena y te invita a comer para que no se le ponga malo: no le vamos a hacer ascos a la vecina preocupada por mis hábitos nocturnos… Nos lo comemos que hay que comer de todo dice la dieta.

Y bueno… así me podría tirar un par de meses escribiendo las distintas mañas con las que emocionalmente nos saboteamos para picar y fallar en nuestro estilo de vida saludable.

¿Cómo no caer en la tentación de la dieta de la fe?

A continuacion te explico de qué manera puedes combatir esta dieta insana en la que lo malo no es “comer de todo” sino… “Todo lo que comemos” y después pues claro,  solo nos queda la opción del milagro para rebajar los kilos que hayamos puesto.

1.- Crear una lista de la compra y un plan de comidas

Esto es indispensable para que no te salgas de los buenos hábitos que has decidido implantar en tu vida.

Ten siempre a mano una lista de la compra y tu plan de menús mensual o semanal… como mejor te apañes.

2.- Un poquito nada más. La frase maldita

Esta frase es como un pecado que cargamos muy dentro de nuestro ser.

Ves una comida que te gusta, sabes que no debes consumirla y piensas dentro de ti… “un poquito nada más y luego sigo cuidándome…” ERROR.

Cuando haces pop, ya no hay stop. Mejor prevenir que lamentar. A este paso te recito todo el refranero,  pero es que es así de real.

3.- Los milagros no existen

No esperes milagros, no eres la Virgen  de Lourdes.

Si picas, pierdes.. pero no peso.

Perderás autoestima, autocontrol y todo lo que contenga la palabra auto y que tenga que ver con tu mecanismo emocional, que después de esto, quedará muy lastimado y propenso a dudar de la capacidad real que hay en tí.

4.- No lo dejes para mañana si lo estás haciendo hoy

Hoy me ha dado por los refranes, pero la verdad que en este post me vienen como anillo al dedo.

No te pongas a comer pensando… “mañana vuelvo a empezar”, eso en el 99% de los casos no se cumple.

Si llevas varias semanas cuidándome conscientemente por dentro y por fuera…. ¿Por qué abandonar por un pastel o un plato de una noche? Quédate con lo que te va a alegrar toda la vida y no con un antojo pasajero.

5.- Come lo que quieras ser

Esta frase me deja k.o .

La he rescatado de un vídeo sobre cómo nos cambia la manera de comer.

Esa decisión está dentro de cada una de nosotras y sabiendo lo que comes, así vas a ser por fuera y por dentro… ¿quieres ser feliz? O ¿quieres resignarte a vivir en la dieta de la fe toda tu vida? Es tu elección.

Seguro te esperabas una dieta milagro en la que perderías 10 kilos en 3 días pero NO.

Aún así espero que hayas disfrutado de leer este post sobre la dieta de la fe como yo de escribirlo.

 

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