Las tres dietas más eficaces para bajar de peso

Para perder peso es esencial estar concienciado y ser siendo consciente de que los regímenes eficaces y sanas no son algo inmediato, sino llevan su tiempo
Los regímenes prodigiosas no existen y pueden ser realmente perjudiciales para nuestra salud, aparte de ocasionar el temido efecto rebote en la mayor parte de los casos. En el presente artículo te explicamos cuáles son las tres dietas más eficaces para bajar de peso mas sosteniendo siempre y en toda circunstancia la salud, de forma progresiva, equilibrada y sin sufrimientos. ¡Descúbrelas!

Las tres dietas más eficaces para bajar de peso

 

Los regímenes que sí marchan A fin de que una dieta sea sana y eficaz debemos olvidarnos de pasar apetito, hacer grandes sacrificios, obsesionarnos con las calorías, abusar de los comestibles light, etcétera Asimismo debemos abandonar a conseguir grandes resultados en poquitos días.
Los regímenes que sí marchan son progresivas y nos dejan adelgazar al unísono que nos sentimos más vitales, con menos problemas médicos y de mejor humor. Aun nuestro cuerpo se adelgaza de forma más proporcionada.

La clave de estas dietas es la forma de comer. Te ofrecemos 3 opciones de dieta que te dejarán apreciar cambios en poquitos días mas que, si las efectúas con paciencia y constancia, te van a ayudar a lograr el peso ideal sin sufrimiento y de forma perdurable.

¿Deseas conocer más?

 1. La dieta de menos hidratos de carbono

Muchos dietistas aconsejan reducir los hidratos de carbono de los regímenes, en tanto que aportan una energía que si no se quema se transforma en depósitos de grasa. Además de esto, en la actualidad consumimos demasiados hidratos de carbono que, para agudizar la situación, son refinados y de mala calidad. En esta dieta vamos a suprimir absolutamente las harinas blancas y los comestibles elaborados con ellas (pan, masas, bizcochos, pasta, etcétera).

Tampoco deberíamos comer productos hechos con harinas integrales, puesto que hoy día se acostumbran a realizar con harina blanca y salvado añadido, y de la misma manera asimismo contribuyen al sobrepeso. En cambio, sí que vamos a poder consumir pequeñas cantidades de cereal integral: Arroz. Avena. Quinua. Mijo. Amaranto.
Estas pequeñas raciones de cereal integral las consumiremos en el desayuno y en el alimento, mas jamás en la cena. En esta dieta, en cambio, vamos a aumentar el consumo de la proteína y la grasa, si bien pueda sorprendernos. Escogeremos comestibles siempre y en todo momento naturales, sin procesar, de calidad y simple digestión. En el caso de la proteína: Carne blanca, a ser posible ecológica. Pescado. Queso magro. Huevo. Legumbres. Frutos secos (un puñado al día) y semillas. En el caso de las grasas: Aceites vegetales de oliva, lino, coco, germen de trigo o bien sésamo. Aguacate. Frutos secos (un puñado al día) y semillas. 

2. La dieta de cuidado-las-cenas

Esta dieta consiste en comer de forma equilibrada a lo largo del día mas prestar una atención singular a la cena, en tanto que la última comida del día es la primordial causante del sobrepeso. A lo largo del día vamos a comer con moderación, sin abusar de ningún comestible y con pequeños caprichos ocasionales. Sin embargo, habremos de ser estrictos con las próximas indicaciones: Vamos a cenar ya antes de las ocho de la tarde.

Si tenemos apetito después, nos vamos a tomar una infusión o bien una manzana ya antes de acostarnos. Las cenas van a consistir siempre y en todo momento en un primer plato vegetal (ensalada, verdura, crema de verduras o bien gazpacho) y una ración de proteína ligera (huevo, pescado o bien carne magra) cocinada a la plancha o bien al horno. De postre podemos comer, si lo queremos, una manzana al horno o bien una pera.
Si somos rigurosos con esta fácil pauta vamos a poder observar como vamos perdiendo peso de forma gradual, en tanto que de noche nuestro cuerpo tiende a quitar toxinas y compensarse, siempre que no deba estar dirigiendo las energías a digerir la cena. 

3. La dieta de las raciones

Esta dieta se fundamenta en la idea de que si engordamos es por el hecho de que comemos demasiado. Aun podemos dejarnos pequeños caprichos de forma puntual siempre que procuremos comer  cantidades moderadas. En estos casos la lucha primordial es para quienes comen por ansiedad y de forma apremiante. Sin embargo, es muy conveniente para quienes pueden supervisar la cantidad que consumen.

Podemos efectuar cinco comidas al día mas es esencial que jamás nos llenemos. Debemos quedarnos siempre y en todo momento con la sensación de que aún podríamos comer alguna cosa más, como un postre mas que, no obstante, ya nos sentimos satisfechos. Una forma para eludir esas ganas de comer de más es habituarnos a tomarnos una infusión digestible, la que nos va a dar sensación de saciedad. Para esta dieta nos habituaremos a poner el alimento en un plato siempre y en todo momento. La ración que pongamos en el plato va a ser la que vamos a comer, y no nos vamos a dar opción a proseguirse repitiendo.

Debemos comprender el alimento como una forma de mitigar el apetito. Si masticamos bien los comestibles vamos a ver que, realmente, nuestro cuerpo no precisa grandes cantidades, sino más bien digerirlas y asimilarlas mejor.

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